UN POCO DE MI (Testimonio para membresia)

Mi nombre es Carlos Eduardo Castro Rosas, tengo 28 años, soy el 2do hijo de 06 hermanos.

Mis abuelos desde hace muchos años han designado una porción de su vivienda, ubicada fuera de Lima, a una iglesia de tendencia pentecostal, iglesia en la que mi abuelo pastorea, es a través de ellos que mis padres conocen del cristianismo, y es a través de mis padres que yo conozco desde pequeño el cristianismo.
Recuerdo las enseñanzas que daba mi abuela en la escuela dominical en su patio, pasajes bíblicos de cuales hasta el día de hoy uno no deja de aprender de ellos. Todo ello aprox a 5 o 6 años.
En Lima mis padres asistían a la Iglesia Emanuel de Comas, de donde solo recuerdo que asistíamos a las reuniones de los domingos en la noches y uno que otros paseos.
Para cursar el 4to  y 5to grado de primaria, mis padres me llevaron a un colegio cristiano, dicho colegio pertenecía a la iglesia Valle del Jordán, que se ubicaba cerca de casa,  a esta iglesia he asistido muchos años.
Mi asistencia en esta iglesia data desde mis 10 años aprox hasta mis 23 años, claro está que por motivos de estudio u otros, deje de asistir de manera constante.
En esta iglesia predomina el activismo, así que fui parte de ese activismo, asistía a una célula, asistía a las reuniones de adolescentes, de jóvenes, a los estudios bíblicos, a la limpieza y mantenimiento de la iglesia, tocaba guitarra, incluso cante algunas veces, llegue a tener a cargo una célula, hice teatro, coreografía, maneje el proyector y ufff algunas otras cosas mas.
Entre ello conocer a mi gran amigo Diego Calvo y a mi bella novia Araseli Martinez
En la universidad me conocían como "el hermano" y guardaban respeto por mi posición, al menos no hubo alguna vez presión para hacer junto a ellos, mis compañeros, actividades no cristianas.

En fin! el contexto en el que crezco se podría considerar "bueno" al menos así lo creí por muchos años y algunas otras personas también.
Tanto que se solía escuchar, "mira como Carlitos, asiste a una iglesia, esta en la universidad y es un buen chico".

Pero todo ello era un cascaron, era lo que los demás veían de mi y lo que yo dejaba que ellos vean.

Ejemplo de ello es que durante mi secundaria, mis compañeros veían explicitamente pornografía en un salon de clase, y en mi aparente manera de vivir "huía de ello" cuando en el aula me llamaban a ver con ellos. Sin embargo, en lo secreto iba a una cabina de Internet y buscaba ver esos vídeos,
En la universidad, dada la mayor facilidad de acceder al Internet, nuevamente caí en ver esos vídeos, agradezco al Señor que pudo retenerme en quizá caer en un vicio pero este tipo de pecado no basta con solo dejar de ver esos vídeos sino que tu mente queda dañada, a ello sumemos lo sexualizado de las redes, la publicidad, televisión y cine.

Como se habrán dado cuenta, este pecado y otro oculto para los ojos de los demás, pero no para Dios, se dio en el periodo donde algunos decian "que buen muchacho es Carlos", donde mi asistencia a la iglesia me hacia "buen cristiano".

En el 2013 mientras "lideraba una celula" uno de los que asistían era Diego Calvo, quien por muchos años ha sido mi vecino. El Señor ha usado mucho su vida, pues en su empeño por conocer mas del Señor, Diego nos animaba a reunirnos y estudiar, escudriñar la Palabra.

Recuerdo que a pesar de estudiar poco más las escrituras, de ir siendo consciente de mis pecados, de ir conociendo poco a poco las cualidades de Nuestro Señor, había una insatisfacción en mi como que algo faltaba, algo que me rondaba en la cabeza.
No sé si fue el 2013 o 2014, pero fue camino a la universidad que mientras iba en la combi en mis pensamientos veía que todo lo que hasta ahora había vivido con asistir en una iglesia no lograría ser suficiente pero fue en esa tarde que en una oración le pedí al Señor que me perdonara por haber llevado una vida de apariencias, de haber pecado y pretender ocultar mis pecados ante Él. Que me perdonara por haber dado por menos su sacrificio por mi por esta "poca cosa".

Así poco a poco se ha ido aclarando en mi vida el Evangelio y el Señor va limpiando mi mente, mis palabras y mis acciones, crecí en un hogar cristiano pero ello no me hizo salvo, sino que el único camino es Cristo y que solo Él nos santificara.

En ese camino nos encontramos, que sea el Señor quien no guié y sostenga.

Llevo casi 1 año y medio asistiendo con regularidad a Gracia Eterna y hoy pido a uds me permitan ser parte de esta familia.

Gracias!


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